martes, 11 de diciembre de 2012

Caminando por el río

Un día, Mike decide tomar un paseo, nada como disfrutar del brillante sol de la Capital un fin de semana por la mañana casi mediodía. Mike, al bajar del bus que le lleva a la Capital, sonríe placenteramente esperando que el día vaya como el tiempo, perfecto. Es un día de ni frío ni calor, un día en el que brilla el Sol sin la molestia de la calor que produzca sudor ni del frío que te hace pensarte si usar abrigo. Es un día cuya temperatura es perfecta para caminar, disfrutar de la suave brisa mientras el Sol te da el calorcito justo para sentirte genial. Mike camina hacia la linde del río, su lugar favorito para pasear, sin duda alguna.

  Al llegar al río, toma aire y espira lentamente con toda la tranquilidad del mundo, alegre y feliz de que el día pinte así de bien, hace mucho que no disfruta de un día relajado y tranquilo en la Capital, cosas de la familia y la pareja. Decide no pensar en las peleas y problemas que tiene cuando comienza a caminar al lado del río observando los patos que nadan cerca de la orilla mientras algunos jóvenes, amigos y parejas, disfrutan del clima recostados en el césped o sobre la persona que quieren.

  Mike suspira pensando en que quiere estar así con su novia, quiere disfrutar al fin de ratos así, quiere tenerla allí, en su lugar favorito pero no es posible debido a la distancia. Finalmente se recuesta en el césped con los cascos puestos, como de costumbre. Cierra los ojos y espera echarse una pequeña siesta, hasta que la pequeña lista de reproducción, elegida para la ocasión, acabe y sus ojos se abran dispuestos a dejar de soñar.

  Cuando la última canción termina, Mike abre los ojos lentamente, como si los párpados le pesasen toneladas pues tenía una imagen grabada en la retina, una chica prohibida, a la que realmente no conocía.. Pero no quería volver a perderla de vista. No era su novia pero no podía sacársela de la cabeza por culpa de su amigo, aunque nunca le había sido infiel a su novia. Luego, cuando consigue levantarse, echa a andar de nuevo, esta vez hacia el centro, hacia sus adoradas tiendas las cuales visita cada vez que está en la Capital. Esta vez escoge un camino diferente, para probar nuevas rutas, ver nuevos edificios y seguir con sus pensamientos perdiéndose por las callejuelas de la Capital.

  Mike llega a una pequeña plaza, llamémosla placita porque era pequeñísima, con dos bancos uno frente a otro y poco más. Escucha un grito y se sienta en uno de los bancos observando el lugar, por dodne venía el grito. A los pocos segundos una chica aparece por allí, bastante mona pero su cara expresa miedo y temor, como si hubiera visto un fantasma o algo peor. La chica corre hacia Mike pidiendo auxilio a lo que el chico reacciona algo incrédulo levantándose del banco y agarrando a la chica por los brazos.
-Tranquilízate y dime qué pasa -musita Mike algo sorprendido por la escena.
-¡Ayúdame, por favor! ¡Un hombre me quiere violar! -pide la chica mientras las lágrimas se escapan de sus ojos formando pequeños ríos de lágrimas en su rostro.

Mike se queda más que sorprendido cuando se escucha un segundo ruido, una persona corriendo, hacia ellos. En un acto reflejo Mike pone a la chica a su espalda y mira al hombre. Éste le saca como 15 centímetros o 20 de altura, además de poseer una constitución algo fornida, lo cual causa algo de temor y vacilamiento en el chico.
-¿Qué quieres? -pregunta Mike tragando saliva después, sin saber cómo reaccionar mientras su corazón se acelera metiendo la sexta o séptima marcha, a niveles que pocas veces ha llegado el motor humano.
-Dame a la puta esa, ahora -masculla el hombre, de una apariencia de más o menos 25 años, tal vez era algo mayor o quizás algo más joven y su incipiente barba lo hacía parecer más viejo.
-No pienso dejar.. Que hagas eso.. -responde Mike algo entrecortado mientras piensa qué hacer, cómo reaccionar y cómo lo hará el hombre.

Pues la reacción del hombre era un poco previsible, se cruje los nudillos e intenta darle un puñetazo no demasiado fuerte, entre intimidador y amenazante, un puñetazo que doliera y demostrara que el hombre lo apalearía si fuera necesario pero dándole una oportunidad a irse dándole a la chica. Pero Mike no se dejaría alcanzar, empuja a la chica, de espaldas a ella, mientras echa el cuerpo hacia atrás, en un intento de que ese puño no le diera, aunque consigue rozarle el labio dejándoselo algo caliente, por el golpe. Mike reacciona levantando la pierna, estando encorvado hacia atrás consigue acertar con su golpe. Le da un puntapié bastante fuerte en la parte débil de todo hombre, la zona oculta entre ambas piernas. El hombre clava una rodilla en el suelo mientras se lleva las dos manos a la zona afectada y Mike, por puro instinto ofensivo, le coge la cabeza con las dos manos, pillando de improvisto al hombre. Levanta la rodilla con rapidez y fuerta y le propicia un rodillazo en la frente, dejando la hombre en el suelo. Se gira sin mirar el estado del hombre mientras escucha a la chica llorar a pleno pulmón. La agarra de la mano y echa a correr en dirección al centro de la Capital, donde haya gente y ese energúmeno no pueda hacerles nada.

  Cuando llegan a la Plaza del Ayuntamiento, la chica aun llorando abraza a Mike con fuerza. Mike se siente algo incómodo ya que tiene novia y no ve esa conducta del todo bien, ya que el abrazo es bastante pegados. La chica se despega y se seca las lágrimas caminando hacia un banco, al cual le sigue Mike.
-¿Quién era? ¿Qué ha pasado? -pregunta Mike sin querer hacer demasiadas preguntas por si agobiaba a la chica.
-Es mi ex.. Me lleva  siete años.. Yo cumplo la mayoría en unos meses.. Mis padres no veían bien la relación y la verdad que me enteré que solo quería aprovecharse y.. Bueno, lo ha intentado ahora, hace una semana y pico que lo dejé por ello y vino buscando lo que quería desde un principio.. -responde la chica entre pequeños sollozos mientras se aferra a la sudadera de Mike, medio abrazándolo, como si fuera su protector.
-Ah.. Tu ex.. Y.. ¿Eres virgen? Es raro que intente violarte por dejarlo y tal.. -comenta preguntando algo indiscreto Mike, aunque la verdad que es la lógica que le encontraba al momento.
-Sí.. Por eso el quería aprovecharse de mí, marcarse un tanto más.. -responde sin importarle la intimidad de la pregunta que Mike le acababa de hacer. -Me llamo Ana.. -añade la chica presentándose.
-Hijo de puta.. -susurra casi para sí mismo Mike. -Mike, encantado.. -responde finalmente el chico.
-¿Y tú.. Estás con alguien? -pregunta la chica notándose que la acción del momento ha hecho mella en ella.
-Sí.. La quiero mucho aunque esté lejos -contesta Mike notando las intenciones de Ana. Luego suspira y agacha levemente la cabeza.
-Yo.. Parece que el hecho de que esté lejos no es lo único que ocurre -interrumpe la chica intentando saber qué le pasa a Mike.
-Perdona pero.. No tengo por qué contarlo, además no tiene que ver contigo -gruñe Mike girando la cabeza.
-Yo.. No quería importunarte, solo se te veía raro.. -contesta de nuevo  la chica entristeciendo su rostro. Mike se gira hacia ella de nuevo y le pone una mano en la espalda, bastante tenía la chica con el ex como para joderla él también.

  Pero la chica no era tonta y guiada por el instinto protector que había mostrado Mike, se acerca al chico a velocidad de relámpago hacia sus labios para besarlo. Una milésima de segundo antes de que lo consiguiera, Mike la aparta, sin saber ciertamente si sus labios se habían rozado o no, omitiendo ese pensamiento pues él no podía hacerle eso a su novia. Al alejarla se levanta del banco y niega con la cabeza mirándola.
-Quiero a mi novia y aunque tenga problemas de momento con ella no significa que vaya a liarme contigo por ello, la quiero y tú no harás que eso cambie. De nada por ayudarte antes pero debo irme.

  Sin dejar que la chica responda, Mike comienza a andar rápido hacia una de las calles perdiéndose entre la multitud, alejándose de la chica que tal vez podría ser la respuesta a su intento de felicidad, o tal vez un error más. Mike solo quería tener un día de distracción en la Capital, olvidar los problemas y ahora lo que había hecho era enfrentarse a nuevos problemas. Camina ahora más despacio hacia su tienda favorita y entra para perderse de nuevo entre discos de música, videojuegos varios y montañas de libros que deseaba comprarse, escucharlos, jugarlos y leerlos. Más tarde volvió a casa en el último bus hacia su pueblo, olvidando lo sucedido ese día sin darle más importancia que la preferencia de compra entre los artículos que había estado ojeando.

martes, 4 de diciembre de 2012

Mi droga

Un día, como quien no quiere la cosa, Mike no puede parar de pensar y pensar en su droga, es una sustancia única, inigualable e inimitable. Le encanta cómo está compuesta, no quiere una droga pura ni una de diseño, la quiere a ella. Se acerca a un centro de rehabilitación, comúnmente conocido como un centro de Drogadictos. Al entrar le pidieron los datos y dijo que quería ver al psicólogo antes de ingresar para rehabilitación, era obvio que antes harían eso pues no ingresan a cualquiera porque diga que es dependiente a alguna sustancia. Un celador lo lleva a una habitación, donde solo hay una mesa con dos sillas y un botón en la parte de la mesa de la silla donde está el psicólogo, por si las cosas se tuercen el psicólogo llama a los guardas.

Mike se sienta sin perder tiempo, tranquilo aunque sin mirar al psicólogo. Éste lo mira atentamente, serio, calmado, a la espera de que el chico pueda tener un ataque de histeria para tocar el botón. El especialista le hace un ademán al chico para que hable.

-Verás.. Tengo un problema, un problema muy grande y quería que me ayudara, quería que me preste su conocimiento para poder solucionarlo de una vez -explica Mike con calma aunque notándosele que sufre por ello.

El psicólogo lo mira con algo de inseguridad pues no ha especificado nada y él no entiende aun qué le pasa. Carraspea levemente antes de hablar.

-Bien, ¿qué es lo que te pasa? ¿A qué droga eres adicto? ¿Qué problema mental crees tener? -le pregunta con un tono amistoso el psicólogo.
-Resulta que no puedo vivir sin ella.. Necesito tenerla, necesito inyectármela en vena, necesito hacerme uno con ella.. Necesito que ella sea mi vida.. La necesito a mi lado -responde Mike melancólico, dolido, con un cierto requemor en la parte izquierda del pecho, en lo llamado corazón.

El especialista se queda mirándolo serio, analizándolo con la mirada y le empieza a descubrir los brazos levantándole la camiseta. Se tranquiliza al ver que no tiene ninguna señal de aguja ni nada, no se inyecta nada. Cualquiera se hubiera sorprendido de no ver nada pero el psicólogo suspira como pensando "Lo sabía" y levanta la mirada hasta Mike.

-Chico, tu problema no es de los que curamos aquí.. Tu problema se llama amor.. Amor por una chica, según tu uso del femenino -contesta sin saber si sonreír o si mantenerse serio.
-Lo sé, querría saber si me puedo desintoxicar,la necesito al respirar, su olor.. Necesito su rostro, al que besar y acariciar, en el cual centre el tacto de todo mi cuerpo pegado a ella.. Necesito sus labios y su lengua jugueteando con la mía haciendo que cada papila gustativa se centre en ella, que no quiera otra cosa degustar que a ella.. Necesito verla pues si no la veo solo siento tristeza -Interrumpe rápidamente Mike, dejándose llevar por el sentimiento que siente hacia ella, dejando que hable el sentimiento y no él, a lo que prosigue.
-Ella es la cosa más hermosa que mi vista puede percibir así viera la belleza que esconden las estrellas.. Necesito oír su voz.. Su voz es más bella que una preciosa canción, su voz compone los mejores versos para mis oídos, sean de arte menor o mayor.. -añade Mike sin poder evitar un pequeño centelleo en sus ojos, emocionado por el recuerdo de su amor, torturado por dentro debido a ese sentimiento, deseando poder quitárselo de dentro, arrancarlo, sacarlo, huir de él sin que le deje heridas internas, librarse de la batalla que sabe que perderá.
-Solo puedo decirte una cosa, ya que aquí no se trata eso, ni en ningún lado ya que eso es algo con lo que tenemos que lidiar nos guste o no. Vete de aquí, corre hacia donde viva esa chica, llámala, cuéntale lo que a mí y bésala, es lo único que puedo recomendarte y es lo que yo podría hacer en tu lugar, eso o aguantarte encerrado en tu habitación llorándola sintiendo esas punzadas en tu tórax, ese desgarre interno que te destripa y te desangra.. -aconseja el psicólogo con una leve sonrisa, algo le decía que el chico lucharía, que el chico realmente no quería huir sino tener un motivo, tener un empujoncito para luchar por ello.

Mike se levanta y sale de allí sin despedirse ni nada, sin decir una sola palabra, serio recordando lo primero que acaba el psicólogo: "Vete de aquí". Cuando llega a la calle recuerda las palabras siguientes: "Corre hacia donde viva esa chica"; dicho y hecho, Mike empieza a correr con todas sus fuerzas, una calle, otra, otra, notando como sus fuerzas flaquean, como el cuerpo empieza a dolerle porque no para de correr lo más rápido que puede, porque su respiración entrecortada no le proporciona el oxígeno que le hace falta, porque su corazón no puede latir más rapido, está al borde del infarto mientras nota como el pecho le arde, como cada pulsación del corazón le retumba en todo el cuerpo, doliéndole cada vez que late. Al llegar a la casa llama al telefonillo intentando respirar, intentando recuperar algo de vida, intentando ser capaz de decir algo más que una respiración entrecortada, recordando las palabras del especialista: "Llámala". Ella coge el portero entre sollozos.

-¿S..Sí? -pregunta notándose que hasta hace segundos estaba llorando, con una voz entrecortada por el llanto.
-Ba.. Baja porfa.. -responde Mike intentando relajar su pulsación, intentando coger bocanadas de aire que le devuelvan el habla. Siente mareo, por haber parado de repente de correr nada más llega a la casa y una mujer que iba pasando se para agarrándole del brazo.
-Chico, ¿estás bien? -le pregunta la mujer preocupada dejando su carro con su bebé un momento allí al lado.
-Sí.. No se.. Preocupe.. Solo.. No es nada.. -responde Mike haciendo un gesto para que se vaya. -Solo que espero.. A una chica.. Mi chica.. -añade al final llevándose una mano al pecho que el corazón le va a estallar.

La mujer asiente preocupada y sigue su camino, aun mirando al chico que intenta recuperarse de los dolores y de la carrera, que no ha parado de correr desde que salió del psiquiátrico. Al cabo de un par de minutos, él está algo mejor y se ve a la chica llegando al portal por las escaleras. Tiene la cara roja, los ojos hinchados, el pelo revuelto y va vestida con lo primero que ha pillado, seguramente andaba en pijama antes o algo así. Mike centra su mirada en ella, él está a punto de llorar junto a ella nada más verla, sabe que es su culpa que esté así, sabe que es su culpa que haya llorado y tenga ese aspecto de destrozada. Pega las manos a la puerta del portal deseando que la chica abra.

-Mike.. ¿Por qué? ¡¡¿Por qué estás aquí?!! -le pregunta la chica al borde del llanto, en un intento de que de sus ojos no vuelvan a brotar lágrimas como hasta instantes antes de que el chico llamara a su casa.
-Porque te amo.. Yo.. Siento todo lo que he podido hacer, sea yo directamente o no, sea mi culpa o culpa de terceros referentes a mí, te amo, te amo, te amo y eso no podrán cambiarlo, necesito que me perdones.. Por favor, amor.. -ruega Mike cogiéndola por ambos brazos, intentando que encuentre un atisbo de amor y le perdone, que le crea, él jamás le haría daño y jamás se perdonaría el daño que los demás le han causado por su culpa.

La chica rompe en llanto, no quería oírlo decir eso, no quería oír que él siente lo mismo porque acabaría perdonándolo cuando ella piensa que no debe perdonarlo. ¿Segunda oportunidad? ¿O acaso es la primera oportunidad en declive? Mike cree que no es una segunda oportunidad, que es el arreglo de la primera, que es el intento de que la primera oportunidad no acabe y haya que recurrir a una segunda oportunidad. La abraza, la esconde en su cuello cerrando los ojos para no llorar como acaba de hacer ella. Imposible, el llanto de la chica llega a sus entrañas y cada órgano del cuerpo de Mike se retuerce por el dolor de ella, cada célula del cuerpo del chico está conectada a la chica, cada instante que ella sufre, él lo sufre en cada milímetro de su piel.

-Yo no he hecho nada.. ¡Joder si muero por ti! De verdad, enana.. Te prometo que no hice nada.. Te amo demasiado.. Además sabes que jamás haría lo que mi padre.. Jamás podría ser infiel, no puedo porque tú eres lo único que tengo dentro de mí, tú eres lo único que me importa.. -sigue exlpicándose Mike mientras la chica intenta dejar de llorar, con un tono quejoso, intentando que la chica no note las lágrimas que recorren su rostro ahogando el tono doloroso.
-Mike.. Yo.. Es que tu inocencia parece imposible.. -interrumpe la chica aun apoyada en el hombro de Mike, intentando ahogar las lágrimas, parecía imposible que siguieran brotando después de todo lo llorado.
-Sabes que siempre me pasan cosas así.. Luego se demuestra que llevo razón.. Enana sabes que no lo he hecho, ¡sabes que me era imposible! -contesta ya sin saber qué más hacer o decir, ya no tenía nada que pudiera salvarlo de la pérdida de su vida, aun sin haber hecho nada, puesto que Mike estaba siendo sincero.

Un atisbo de luz en esa cueva oscura aparece en su mente; "Cuéntale lo que a mí y bésala", resuena en su cabeza como si un ente superior quisiera ayudarlo, como si el psicólogo le acabara de repetir esas palabras en ese mismo instante. Le levanta la cabeza e intenta recordar.

-Resulta que no puedo vivir sin ti.. Necesito tenerte, necesito inyectarte en vena, necesito hacerme uno contigo.. Necesito que tú seas mi vida.. Te necesito a mi lado.. Necesito tu rostro, al que besar y acariciar, en el cual centre el tacto de todo mi cuerpo pegado a ti.. Necesito tus labios y tu lengua jugueteando con la mía haciendo que cada papila gustativa se centre en ti, que no quiero otra cosa degustar que a ti.. Necesito verte pues si no te veo solo siento tristeza.. Eres la cosa más hermosa que mi vista puede percibir así viera la belleza que esconden las estrellas.. Necesito oír tu voz.. Tu voz es más bella que una preciosa canción, tu voz compone los mejores versos para mis oídos, sean de arte menor o mayor.. -suelta sin parar de mirarla a los ojos, justo en el momento en que va a besarla.

Pero ocurre algo, justo antes de que Mike la bese la chica lo besa entre lágrimas, le pasa los brazos por el cuello y lo besa con cariño, con ansia, como si no hubiera mañana. Sus lágrimas siguen brotando mientras Mike, que la corresponde, empieza a llorar, al mismo son que la chica, llegando las lágrimas de ambos hasta sus labios, mezclándose las gotas saladas con la saliva de estos, sellando un beso jamás antes dado, un beso de amor verdadero, un beso sincero y reparador, un beso reconfortante y sanador. La chica pega su frente a la de Mike agachando levemente la cabeza éste. La chica busca sus ojos con la mirada.

-Mike.. Confío en ti, sé que eres sincero pero por favor, no quiero más problemas así.. -susurra la chica sin bajar los brazos del cuello de éste, bajando ahora la mirada al suelo.
-Amor, no dejaré que vuelvan a ocurrir cosas así, lo prometo.. Siempre estaré a tu lado pase lo que pase y nunca te abandonaré ni te haré daño.. -responde Mike sin dudarlo, hablando con el corazón en la mano, apretándola contra él al pasarle los brazos por la cintura. Cierra los ojos fuertemente y la vuelve a besar, terminando de sellar el pacto entre ambos, pasando del dolor amargo y del beso salado al amor sanado y al beso de enamorados.