martes, 4 de diciembre de 2012

Mi droga

Un día, como quien no quiere la cosa, Mike no puede parar de pensar y pensar en su droga, es una sustancia única, inigualable e inimitable. Le encanta cómo está compuesta, no quiere una droga pura ni una de diseño, la quiere a ella. Se acerca a un centro de rehabilitación, comúnmente conocido como un centro de Drogadictos. Al entrar le pidieron los datos y dijo que quería ver al psicólogo antes de ingresar para rehabilitación, era obvio que antes harían eso pues no ingresan a cualquiera porque diga que es dependiente a alguna sustancia. Un celador lo lleva a una habitación, donde solo hay una mesa con dos sillas y un botón en la parte de la mesa de la silla donde está el psicólogo, por si las cosas se tuercen el psicólogo llama a los guardas.

Mike se sienta sin perder tiempo, tranquilo aunque sin mirar al psicólogo. Éste lo mira atentamente, serio, calmado, a la espera de que el chico pueda tener un ataque de histeria para tocar el botón. El especialista le hace un ademán al chico para que hable.

-Verás.. Tengo un problema, un problema muy grande y quería que me ayudara, quería que me preste su conocimiento para poder solucionarlo de una vez -explica Mike con calma aunque notándosele que sufre por ello.

El psicólogo lo mira con algo de inseguridad pues no ha especificado nada y él no entiende aun qué le pasa. Carraspea levemente antes de hablar.

-Bien, ¿qué es lo que te pasa? ¿A qué droga eres adicto? ¿Qué problema mental crees tener? -le pregunta con un tono amistoso el psicólogo.
-Resulta que no puedo vivir sin ella.. Necesito tenerla, necesito inyectármela en vena, necesito hacerme uno con ella.. Necesito que ella sea mi vida.. La necesito a mi lado -responde Mike melancólico, dolido, con un cierto requemor en la parte izquierda del pecho, en lo llamado corazón.

El especialista se queda mirándolo serio, analizándolo con la mirada y le empieza a descubrir los brazos levantándole la camiseta. Se tranquiliza al ver que no tiene ninguna señal de aguja ni nada, no se inyecta nada. Cualquiera se hubiera sorprendido de no ver nada pero el psicólogo suspira como pensando "Lo sabía" y levanta la mirada hasta Mike.

-Chico, tu problema no es de los que curamos aquí.. Tu problema se llama amor.. Amor por una chica, según tu uso del femenino -contesta sin saber si sonreír o si mantenerse serio.
-Lo sé, querría saber si me puedo desintoxicar,la necesito al respirar, su olor.. Necesito su rostro, al que besar y acariciar, en el cual centre el tacto de todo mi cuerpo pegado a ella.. Necesito sus labios y su lengua jugueteando con la mía haciendo que cada papila gustativa se centre en ella, que no quiera otra cosa degustar que a ella.. Necesito verla pues si no la veo solo siento tristeza -Interrumpe rápidamente Mike, dejándose llevar por el sentimiento que siente hacia ella, dejando que hable el sentimiento y no él, a lo que prosigue.
-Ella es la cosa más hermosa que mi vista puede percibir así viera la belleza que esconden las estrellas.. Necesito oír su voz.. Su voz es más bella que una preciosa canción, su voz compone los mejores versos para mis oídos, sean de arte menor o mayor.. -añade Mike sin poder evitar un pequeño centelleo en sus ojos, emocionado por el recuerdo de su amor, torturado por dentro debido a ese sentimiento, deseando poder quitárselo de dentro, arrancarlo, sacarlo, huir de él sin que le deje heridas internas, librarse de la batalla que sabe que perderá.
-Solo puedo decirte una cosa, ya que aquí no se trata eso, ni en ningún lado ya que eso es algo con lo que tenemos que lidiar nos guste o no. Vete de aquí, corre hacia donde viva esa chica, llámala, cuéntale lo que a mí y bésala, es lo único que puedo recomendarte y es lo que yo podría hacer en tu lugar, eso o aguantarte encerrado en tu habitación llorándola sintiendo esas punzadas en tu tórax, ese desgarre interno que te destripa y te desangra.. -aconseja el psicólogo con una leve sonrisa, algo le decía que el chico lucharía, que el chico realmente no quería huir sino tener un motivo, tener un empujoncito para luchar por ello.

Mike se levanta y sale de allí sin despedirse ni nada, sin decir una sola palabra, serio recordando lo primero que acaba el psicólogo: "Vete de aquí". Cuando llega a la calle recuerda las palabras siguientes: "Corre hacia donde viva esa chica"; dicho y hecho, Mike empieza a correr con todas sus fuerzas, una calle, otra, otra, notando como sus fuerzas flaquean, como el cuerpo empieza a dolerle porque no para de correr lo más rápido que puede, porque su respiración entrecortada no le proporciona el oxígeno que le hace falta, porque su corazón no puede latir más rapido, está al borde del infarto mientras nota como el pecho le arde, como cada pulsación del corazón le retumba en todo el cuerpo, doliéndole cada vez que late. Al llegar a la casa llama al telefonillo intentando respirar, intentando recuperar algo de vida, intentando ser capaz de decir algo más que una respiración entrecortada, recordando las palabras del especialista: "Llámala". Ella coge el portero entre sollozos.

-¿S..Sí? -pregunta notándose que hasta hace segundos estaba llorando, con una voz entrecortada por el llanto.
-Ba.. Baja porfa.. -responde Mike intentando relajar su pulsación, intentando coger bocanadas de aire que le devuelvan el habla. Siente mareo, por haber parado de repente de correr nada más llega a la casa y una mujer que iba pasando se para agarrándole del brazo.
-Chico, ¿estás bien? -le pregunta la mujer preocupada dejando su carro con su bebé un momento allí al lado.
-Sí.. No se.. Preocupe.. Solo.. No es nada.. -responde Mike haciendo un gesto para que se vaya. -Solo que espero.. A una chica.. Mi chica.. -añade al final llevándose una mano al pecho que el corazón le va a estallar.

La mujer asiente preocupada y sigue su camino, aun mirando al chico que intenta recuperarse de los dolores y de la carrera, que no ha parado de correr desde que salió del psiquiátrico. Al cabo de un par de minutos, él está algo mejor y se ve a la chica llegando al portal por las escaleras. Tiene la cara roja, los ojos hinchados, el pelo revuelto y va vestida con lo primero que ha pillado, seguramente andaba en pijama antes o algo así. Mike centra su mirada en ella, él está a punto de llorar junto a ella nada más verla, sabe que es su culpa que esté así, sabe que es su culpa que haya llorado y tenga ese aspecto de destrozada. Pega las manos a la puerta del portal deseando que la chica abra.

-Mike.. ¿Por qué? ¡¡¿Por qué estás aquí?!! -le pregunta la chica al borde del llanto, en un intento de que de sus ojos no vuelvan a brotar lágrimas como hasta instantes antes de que el chico llamara a su casa.
-Porque te amo.. Yo.. Siento todo lo que he podido hacer, sea yo directamente o no, sea mi culpa o culpa de terceros referentes a mí, te amo, te amo, te amo y eso no podrán cambiarlo, necesito que me perdones.. Por favor, amor.. -ruega Mike cogiéndola por ambos brazos, intentando que encuentre un atisbo de amor y le perdone, que le crea, él jamás le haría daño y jamás se perdonaría el daño que los demás le han causado por su culpa.

La chica rompe en llanto, no quería oírlo decir eso, no quería oír que él siente lo mismo porque acabaría perdonándolo cuando ella piensa que no debe perdonarlo. ¿Segunda oportunidad? ¿O acaso es la primera oportunidad en declive? Mike cree que no es una segunda oportunidad, que es el arreglo de la primera, que es el intento de que la primera oportunidad no acabe y haya que recurrir a una segunda oportunidad. La abraza, la esconde en su cuello cerrando los ojos para no llorar como acaba de hacer ella. Imposible, el llanto de la chica llega a sus entrañas y cada órgano del cuerpo de Mike se retuerce por el dolor de ella, cada célula del cuerpo del chico está conectada a la chica, cada instante que ella sufre, él lo sufre en cada milímetro de su piel.

-Yo no he hecho nada.. ¡Joder si muero por ti! De verdad, enana.. Te prometo que no hice nada.. Te amo demasiado.. Además sabes que jamás haría lo que mi padre.. Jamás podría ser infiel, no puedo porque tú eres lo único que tengo dentro de mí, tú eres lo único que me importa.. -sigue exlpicándose Mike mientras la chica intenta dejar de llorar, con un tono quejoso, intentando que la chica no note las lágrimas que recorren su rostro ahogando el tono doloroso.
-Mike.. Yo.. Es que tu inocencia parece imposible.. -interrumpe la chica aun apoyada en el hombro de Mike, intentando ahogar las lágrimas, parecía imposible que siguieran brotando después de todo lo llorado.
-Sabes que siempre me pasan cosas así.. Luego se demuestra que llevo razón.. Enana sabes que no lo he hecho, ¡sabes que me era imposible! -contesta ya sin saber qué más hacer o decir, ya no tenía nada que pudiera salvarlo de la pérdida de su vida, aun sin haber hecho nada, puesto que Mike estaba siendo sincero.

Un atisbo de luz en esa cueva oscura aparece en su mente; "Cuéntale lo que a mí y bésala", resuena en su cabeza como si un ente superior quisiera ayudarlo, como si el psicólogo le acabara de repetir esas palabras en ese mismo instante. Le levanta la cabeza e intenta recordar.

-Resulta que no puedo vivir sin ti.. Necesito tenerte, necesito inyectarte en vena, necesito hacerme uno contigo.. Necesito que tú seas mi vida.. Te necesito a mi lado.. Necesito tu rostro, al que besar y acariciar, en el cual centre el tacto de todo mi cuerpo pegado a ti.. Necesito tus labios y tu lengua jugueteando con la mía haciendo que cada papila gustativa se centre en ti, que no quiero otra cosa degustar que a ti.. Necesito verte pues si no te veo solo siento tristeza.. Eres la cosa más hermosa que mi vista puede percibir así viera la belleza que esconden las estrellas.. Necesito oír tu voz.. Tu voz es más bella que una preciosa canción, tu voz compone los mejores versos para mis oídos, sean de arte menor o mayor.. -suelta sin parar de mirarla a los ojos, justo en el momento en que va a besarla.

Pero ocurre algo, justo antes de que Mike la bese la chica lo besa entre lágrimas, le pasa los brazos por el cuello y lo besa con cariño, con ansia, como si no hubiera mañana. Sus lágrimas siguen brotando mientras Mike, que la corresponde, empieza a llorar, al mismo son que la chica, llegando las lágrimas de ambos hasta sus labios, mezclándose las gotas saladas con la saliva de estos, sellando un beso jamás antes dado, un beso de amor verdadero, un beso sincero y reparador, un beso reconfortante y sanador. La chica pega su frente a la de Mike agachando levemente la cabeza éste. La chica busca sus ojos con la mirada.

-Mike.. Confío en ti, sé que eres sincero pero por favor, no quiero más problemas así.. -susurra la chica sin bajar los brazos del cuello de éste, bajando ahora la mirada al suelo.
-Amor, no dejaré que vuelvan a ocurrir cosas así, lo prometo.. Siempre estaré a tu lado pase lo que pase y nunca te abandonaré ni te haré daño.. -responde Mike sin dudarlo, hablando con el corazón en la mano, apretándola contra él al pasarle los brazos por la cintura. Cierra los ojos fuertemente y la vuelve a besar, terminando de sellar el pacto entre ambos, pasando del dolor amargo y del beso salado al amor sanado y al beso de enamorados.

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